Perfil: bebés de tres a nueve meses de vida


Según Lucía Moreau, existen cuatro hitos evolutivos a lo largo de los primeros doce meses de vida. Los ubica a los tres, seis, nueve y doce meses, aproximadamente. Pueden surgir un poco antes o un poco después, ya que cada niño es único y se desarrolla a su ritmo.

- Alrededor de los tres meses de vida: El pequeño logra la primera coordinación viso - motora. Puede mirar lo que tiene en la mano. Continuará desarrollando esta conducta que le permitirá, en el futuro, tomar los cubiertos, tomar el lápiz y dibujar o escribir.

Alrededor de los seis meses de vida: Durante estos meses el bebé pasa de estar en situaciones pasivas a ser más dueño de sus movimientos y poder dirigirlos.

Alrededor de los nueve meses de vida: El niño descubre el placer por la sustentación vertical y el desplazamiento, sujetado de los barrotes de la cuna, de una silla o de la mano del adulto. Combina distintos esquemas motores: puede pararse, sentarse, gatear, rotar en el piso sentado, volver a pararse.

Alrededor de los doce meses de vida: El niño comienza a abandonar el sostén que le brindaba la mano o algún objeto y da sus primeros pasos. Ver las siguientes entradas: Bebés de nueve a doce meses de vida y Los niños de un año.

Motricidad:

Entre los cuatro y los cinco meses, el tono muscular de los abdominales y los de la mitad superior de la espalda se fortalecen. Por esta razón, un bebé tumbado boca abajo, puede comenzar a levantar la cabeza y, posteriormente, el tronco. Entre los cinco y los seis meses, su desarrollo motriz le permite darse vuelta por sí mismo y permanecer sentado con escaso apoyo. Entre los seis y los siete meses puede permanecer sentado sin ningún apoyo. Entre los siete y los nueve meses el pequeño puede trasladarse arrastrando su cuerpo. Hacia el final de este período el niño podrá gatear.

Percepción:

A lo largo de esta etapa, los distintos sistemas y esquemas van integrándose paulatinamente (mirar, chupar, manipular, trasladarse, etc.), pudiendo coordinarlos entre sí. Por ejemplo, el niño puede tocar los objetos que ve, tomarlos, manipularlos (arrojarlos, darlos vuelta, chuparlos). Los bebés exploran los objetos preferentemente con la boca. Al chuparlos, no sólo experimentan placer, sino que mediante esta acción los conocen, obteniendo información sobre su forma, textura, sabor.

Coginción:

La obra de Piaget nos explica cómo se produce la evolución intelectual de los niños. Diferencia, en el desarrollo cognoscitivo, cuatro etapas que comienzan en la infancia.

- 0 a 2 años: Estadio de la Inteligencia Sensoriomotriz.
- 2 a 7 años: Estadio de la Inteligencia Preoperatoria e Intuitiva.
- 7 a 11/12 años: Estadio de la Inteligencia Operatoria Concreta.
- 12 años en adelante: Estadio de la Inteligencia Formal o de las Operaciones Intelectuales Abstractas.

La etapa que estamos describiendo en esta entrada recibe el nombre de Etapa Sensoriomotriz y representa la primera fase del desarrollo intelectual. Los bebés poseen reflejos y esquemas de acción mediante los cuales se relacionan con el ambiente (personas, objetos). ¿Cuáles son estos esquemas y reflejos? El llanto, la mirada, el oído, la succión, la prensión. El niño, en un comienzo, adapta los objetos a sus esquemas y reflejos (por ejemplo, succiona su mano). Paulatinamente, sucede lo contrario: las acciones o conductas se acomodan o modifican según el objeto. Así, en lugar de succionar un sonajero, lo sacude para que produzca sonido. El pequeño parte de reflejos y esquemas básicos, necesarios para la supervivencia, los ejercita y va construyendo habilidades congnoscitivas.

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